Me encantan las quiches, son uno de mis vicios, "algunos" dicen que me repito un poco, pero yo creo que no, porque cada vez que preparo una le pongo ingredientes diferentes, creo que todavía no he comido dos veces la misma quiche.
Y es que además de ser muy versátiles, son fáciles, de verdad, no tienen ningún misterio y por supuesto ¡¡son ricas!!
Recuerdo que la primera vez que probé una quiche fue en Londres, en el verano de 2006, cuando fui a pasar allí un mes con mi cuñada para hacer un curso de inglés, y el sabor me pareció horrible, de hecho, es que fue la quiche más horrible que he comido en mi vida, y es que digamos que no estaba preparada con mucho esmero.
Resulta que Diana (mi cuñada) y yo, estuvimos viviendo el mes que estuvimos allí con familias inglesas, y en la primera que estuvimos, y digo esto porque luego no tuvimos más remedio que cambiarnos de casa.... vivíamos con una señora que sólo nos hacía platos precocinados y que todas las noches se tomaba una botella entera de Brandy y se fumaba un paquete de tabaco mientras veía Gran Hermano, o bueno allí Big Brother, así que os podéis imaginar el panorama, y os podéis imaginar también con cuanto amor estaba hecha la quiché, tanto es así que la pobre acabo volando por la ventana jeje, ¿te acuerdas Diana?
El caso es que al final nos cambiamos de familia a una mucho mejor, un matrimonio super amable, los Wetsbood, Eileen y Michel Wetsbood, que nos trataron de maravilla y nos daban comida casera, pero yo no volví a comer quiche hasta muchos años después, creo que quedé traumatizada.....
El caso es que depués de muchos años sin comer quiche, cuando volví a probarla me di cuenta, de que eso que yo había comido en Londres no era una quiche, pretendía serlo, pero no lo era, y ahora tengo que decir que me encanta, tanto comerla, como prepararla. ¿Os animáis a hacer una?
Whole kitchen en su propuesta salada para el mes de Marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Quiche.
QUICHE DE PUERROS Y JAMÓN SERRANO, CON SALVIA Y ROMERO
INGREDIENTES:
Para la masa quebrada:
200 gramos de harina
100 gramos de mantequilla
1 huevo
4 gramos de sal
una pizca de azúcar
PREPARACIÓN:
Es muy importante que la masa sea poco trabajada para que no se convierta en una masa elástica. Podemos hacerlo en un robot de cocina o con un batidor eléctrico, yo prefiero hacerla a mano, pero hay que tener en cuenta una cosa, si la hacéis en un robot debéis incorporar la mantequilla troceada y fría, ya que éste proporciona algo de calor, y si la haces a mano, la mantequilla deberá estar a temperatura ambiente.
Ponemos en un cuenco la harina tamizada, añadimos la mantequilla a temperatura ambiente (a punto de pomada) y mezclamos ambos ingredientes con la yema de los dedos hasta obtener una mezcla arenosa. Seguidamente incorporamos la sal, el azúcar y el huevo, y mezclamos con las manos hasta que la masa se haya unido, hacemos una bola con ella y la colocamos en un cuenco cubierto con film transparente. La dejamos reposar en la nevera durante una hora para que la masa tome consistencia y nos sea más sencillo a la hora de estirarla (si tenemos prisa podemos saltarnos este paso).
Estiramos la masa con un rodillo, procurando hacerlo lentamente para que la masa no adquiera temperatura, ya que, se volvería a ablandar. A continuación la colocamos sobre el molde donde vayamos a preparar nuestro quiché(normalmente yo coloco un papel de horno en el molde, antes de poner la masa para que no se pegue, pero la última vez no le puse y lo desmoldé perfectamente).
Pasamos el rodillo por los bordes del molde para quitar los restos de masa sobrantes.
Hay quien hornea primero un poquito la masa por separado, pero yo lo hago todo junto y me da buenos resultados.
Para el relleno:
2 cucharadas de aceite de oliva
Media cebolla
1 puerro (sólo la parte blanca)
100 gr de jamón ibérico
1 ramita de romero fresco
Dos o tres hojas de salvia fresca
una cucharadita de hierbas italianas putanesca (opcional)*
150 ml de nata vegetal para cocinar (o si lo preferimos nata para cocinar normal)
Sal y pimienta
una cucharada sopera de vino blanco (opcional)
2 huevos
4 quesos rallado
1 tomate
(*) Las hierbas italianas putanesca, son una mezcla de especias italianas que ya os había comentado que me regalo Irene. No hace falta que le pongamos, pero para darle un poquito más de gracia a la quiche vienen bien, si no disponemos de estas hierbas, podemos añadirle por ejemplo, un poquito de albahaca y orégano.
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180ºC.
En una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva rehogamos la cebolla y el puerro, cortados en trocitos pequeños. Cuando estén pochados, añadimos el jamón cortado también en pequeños trozos. Cuando esté doradito el jamón añadimos el romero y la salvia bien picaditos, junto con las hierbas italianas putanesca, salteamos un par de minutos y añadimos la nata, yo uso nata vegetal porque es más sana y tiene menos calorías, además de que me sabe igual que la otra, pero podéis usar nata para cocinar normal si lo preferís. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego lento un par de minutos. A mi en este punto me gusta añadirle una cucharada sopera de vino blanco, o un chorrito a ojo, porque creo que le da muy buen sabor, pero lo dejo a vuestra elección, el que quiera que se lo ponga. Dejamos que se evapore el alcohol, mezclamos bien y reservamos para que se vaya templando un poco nuestra mezcla.
Mientras tanto batimos los huevos con una pizca de sal.
Añadimos nuestra mezcla sobre la base de quiche que teníamos preparada ya en nuestro molde y seguidamente agregamos los huevos batidos, esparciéndolos bien para que quede todo bien cubierto. Ponemos ahora por encima el queso rallado y el tomate cortado en rodajas. Por último volvemos a espolvorear con un poquito de queso rallado y lo metemos al horno durante 20-25 minutos a 180ºC o hasta que veamos que está doradito por la superficie.
¡Que lo disfrutéis!