lunes, 14 de diciembre de 2015

The perfect afternoon tea, London y mi receta de scones


No se si os he comentado alguna vez lo que me gusta la capital británica.

Londres es un lugar con mucho encanto, muchos contrastes y muy cosmopolita, y todo eso es algo que me encanta.

Yo ya había estado 2 veces allí, una de ellas, cuando estaba en la universidad, tuve la oportunidad de pasar un verano en el que estuve haciendo un curso intensivo de inglés y a la vez me enamoré de la ciudad, pero como el chico barbudo no lo conocía, decidimos ir hace unas semanas para que el lo conociera, porque no hay cosa que me apeteciera más que compartir con el barbas una de mis ciudades favoritas.

La verdad es que tengo que darle las gracias a mi hermano, pues fue el quien nos regaló el viaje, y así los tres, o mejor dicho, los cuatro, ya que bebé también nos acompañó durante todo el viaje dentro de mi barrigota, cogimos nuestras maletas y comenzamos nuestra pequeña aventura de fin de semana.

Una de las cosas que me encanta de Londres es su gastronomía, si habéis oído bien, a pesar de que los ingleses tengan fama de comer mal, lo cierto es que no es verdad.



Lejos de los famosos "fish and chips", que si están bien hechos son riquísimos, tienen mucha tradición de pies o pasteles de carne y otras cosas que a mi me encantan, como por ejemplo su tradición del asado de los domingos, que siempre acompañan con un rico puré de patata y algunas verduritas como coles o zanahorias,  pero ya hablaremos de todo esto en otra ocasión, porque lo que yo quería contaros hoy es que hay una costumbre británica que me encanta, y es la hora del te, o el afternoon tea.

El afternoon tea es una costumbre muy arraigada en todo Gran Bretaña, es como una especie de merienda que se suele hacer sobre las 5 de la tarde y que normalmente consiste en tomar el te acompañado de un surtido de sandwiches para comenzar, scones, y un bizcocho u otros dulces como tartaletas o pastitas para terminar.

Es típico ir a tomarlo a los hoteles, aunque caro, pero también existen boutiques en Londres donde puedes hacer la ceremonia del te por unas libras menos.

Como os digo, a mi es una costumbre que me encanta, y como llevaba varias semanas preparando y organizando nuestro viaje, ya estaba en modo muy british, así que aprovechando que una tarde de Sábado vinieron unos amigos a merendar a casa, decidí prepararles un afternoon tea en toda regla, y este ha sido el resultado.


En primer lugar preparé dos variedades de sandwiches, uno de salmón ahumado con queso crema y cebollino y el otro de huevo con berros y mostaza y miel, ambos son los clásicos que te suelen poner para acompañar con el te en cualquier lugar de Londres, aunque bueno, yo hice alguna variación, como ponerle mostaza y miel en vez de mostaza y mayonesa como suelen hacer ellos. También es muy típico poner sandwiches de pepino con queso crema y eneldo, o sandwiches de roast beef (carne marinada), pero nosotros sólo eramos 4 y creo que con dos variedades ya era suficiente.

Después hice unos scones, que sin duda tengo que reconocer que son mi perdición.

Los scones son unos panecillos elaborados con harina, mantequilla y bicarbonato, típicos del Reino Unido y originarios de Escocia, que normalmente se sirven partidos por la mitad con clotted cream y mermelada de fresa o frutos rojos, aunque también se pueden servir para acompañar con cosas saladas, como por ejemplo distintas variedades de queso.



La clotted cream es una nata coagulada muy densa, con textura casi como la mantequilla y con sabor entre ambas, que untada en los scones y acompañada de mermelada de algún fruto rojo es un bocado delicioso. Eso si, hay que tener cuidado porque esta rica crema tiene una materia grasa superior al 55%, un verdadero peligro.

Por último preparé un bizcocho de limón con semillas de amapola que en casa nos encanta, aunque esta vez le puse una glasa por encima, también de limón, que le aportó un toque buenísimo, podéis ver la receta del bizcocho aquí.

Para acompañar tanto el dulce como el salado, preparé una tetera con agua caliente y saqué distintas variedades de te para que cada uno se sirviese la que más le apeteciera.

También corté unas rodajas de limón, que vienen muy bien para acompañar con el te y puse unas jarritas de leche y de leche de soja para quien quisiera añadir un chorrito a su taza.


Yo tomé un rooibos riquísimo con piña, nueces y merengue de teterum, especial para mamis, ya que como sabéis el rooibos no contiene teína.

Y los demás pudieron disfrutar de algunas variedades de te de Harney and sons, que es una marca de te que al barbas y a mi nos encanta, sobre todo el de canela (Hot cinamon spice), el de vainilla de comoro o el te verde con cereza.

Por si os apetece prepararlos en casa, a continuación os dejo la receta de los scones, que son muy fáciles de hacer y como os digo están riquísimos.

SCONES CLÁSICOS

INGREDIENTES:

220 gr. de harina

4 cucharaditas de levadura química

3 cucharadas de azúcar

40 gr. de mantequilla

½ cuharadita de sal

167 ml. de leche



PREPARACIÓN:

En primer lugar mezclamos los ingredientes secos, es decir, la harina, la levadura y el azúcar. 

Añadimos la mantequilla fría cortada en cubitos e integramos con los dedos hasta obtener textura de arena de playa. (Este proceso también lo podemos hacer con la Kitchen aid, con el escudo, mezclando a baja velocidad hasta que obtengamos la misma textura).

Añadimos la leche y mezclamos hasta obtener una masa. Amasamos durante 30 segundos sobre una superficie enharinada hasta que obtengamos una textura suave.

Cortamos la masa en círculos con un cortador(o si nos apetece podemos darles forma cuadrada o triangular, a gusto de cada uno), colocamos nuestros scones sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado, pintamos la superficie con leche y espolvoreamos con azúcar glas.

Horneamos de 10 a 12 minutos con el horno precalentado a 230ºC.

Para conservarlos, si los vamos a consumir en el día o al día siguiente es mejor  tenerlos a temperatura ambiente sin meter en ningún sitio, y si los váis a consumir durante varios días en un recipiente de cristal, pero mejor no los guardéis en una lata o en un tupper de plástico porque se ponen correosos.

Si tenéis alguna duda sobre como preparar los sanwiches o si queréis la receta de la glasa del bizcocho podéis escribirme y os la daré encantada.

¡¡Espero que tengáis una feliz semana y que os animéis como nosotros a preparar un delicioso afternoon tea en casa!!

3 comentarios, ¿Dejas el tuyo?:

Bea la cocinillas dijo...

Guau! Menudo curro de tea time, seguro que tus amigos fliparon y estarán encantados de volver, jijiji! Me apunto la receta, que tiene muy buena pinta. Aunque los sandwiches de salmón son también de lo más tentador. Feliz inicio de semana!

Liliana Fuchs dijo...

A mí también me encanta Londres y la cultura británica en general, y me muero de ganas por volver ya que también la visité estando en la universidad. Qué majo tu hermano con ese regalazo! Me encantan las fotos, estáis tan guapos y felices ^_^.
Los scones son una delicia y una perdición, me gusta tu receta porque se parece mucho a la mía que uso como base para variaciones; con arándanos frescos son mis favoritos!

Un abrazo, casi mamá :)

Kim I.M dijo...

Ayyyy...Londres...A mí me encantó cuando lo visité, y sigo teniendo muchas ganas de volver.
Me ha encantado tu entrada, las fotos y la receta ^^
Tengo que probar los scones!
Felices fiestas! =)

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Carol