jueves, 14 de enero de 2016

El despertar de la fuerza: Star Wars cookies




Ya se que hace unas semanas prometí publicar este post tan galáctico, pero entre las navidades, preparativos del bebito, quedadas con amigos y familia... ha sido imposible.

El caso es que, como sabéis, el barbas es super fan de Star Wars, le encantan las pelis y creo que tengo que reconocer que ha conseguido hacerme adepta a mi también.

Yo sólo había visto las películas más modernas, es decir las precuelas, que están llenas de efectos especiales, demasiado color y son mucho más lentas y a mi parecer algo aburridas, pero el chico barbudo me convenció para ver en casa las antiguas, las de Harrison Ford, y tengo que reconocer que me encantaron, para la época los efectos especiales son buenísimos y tienen mucha más aventura que las otras, por lo que me gustaron bastante, pero lo que mas me gustó sin duda fue verlas con el, mi maestro barbas jedi.



El caso es que teníamos las entradas para el fin de semana del estreno de "El despertar de la fuerza" desde hace ya unos meses, por supuesto en la sala más grande de nuestro cine favorito, y la verdad es que los dos lo disfrutamos muchísimo, fue muy divertido ver a gente realmente fanática de la película disfrazada de sus personajes favoritos, y el ambiente que se respiraba en la sala era fantástico, una mezcla de ilusión y buen rollo. Me encantó el momento de la aparición estelar de Harrison Ford y Cheewaka en la película cuando todo el mundo en el cine arranco a aplaudir, como digo un ambiente divertidísimo.

No es que yo sea muy friki de este tipo de películas, pero si me encanta el cine y los film bien hechos, y creo que en esta última entrega de Star Wars, que inicía una tercera trilogía de la serie, J.J. Abrams se ha lucido. Ha hecho una película más en consonancia con los 3 episodios más antiguos, mucho más emocionante y llena de acción.

Uno de nuestras costumbres preferidas que siempre nos acompañan en el cine, es el ritual de las palomitas y las chuches, que no pueden faltar, pero para esta ocasión especial, decidimos preparar unas Galletas de algunos de los personajes más significativos de la película.



El barbas se encargó de cortar las galletas con la forma del Maestro Yoda,  el malísimo Darth Vader, Los soldados imperiales, R2D2 y C3PO y yo les puse el toque final decorándolas con glasa real.

Así que estábamos preparadísimos para disfrutar de las película con nuestro tentempié de galletitas de Star Wars.

En definitiva os recomiendo la película totalmente, tanto si sois fans como si no, estoy segura de que no dejaréis de pasar un rato agradable y simpático.

Quizá este sea el último post que escriba antes de que el gordito nazca, porque ya estamos a puntito, así que si no me véis por aquí en un tiempito os pido paciencia, aunque, desde luego, volveré siempre que tenga un rato en cuanto esté adaptada a nuestra nueva vida.

(Si quieres ver la receta de la masa y la glasa de las galletas pincha aquí)

¡¡Feliz Jueves y que la fuerza os acompañe!!



viernes, 25 de diciembre de 2015

Feliz Navidad, Merry Christmas, Buon Natale, Joeux Nöel...


Hoy es uno de los días más mágicos del año, al menos para mi la Navidad es mágica y espero que eso sea algo que nunca cambie.

Aquí estoy en esta bonita mañana de 25 de Diciembre, sentada detrás de la pantalla de mi ordenador, con mi nuevo pijama de ginger's cookies regalo de Santa Barbas,  con mi barrigota, despeinada, sin maquillaje y con alguna ojera asomando,  pero muy muy feliz.

Sólo venía a desearos lo mejor para estas fiestas, espero que seáis muy felices con vuestras familias y que disfrutéis al máximo estos momentos llenos de magia, y si no la encontráis buscadla, porque está ahí.

"Todo el mundo es una estrella y tiene derecho a brillar"

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

lunes, 14 de diciembre de 2015

The perfect afternoon tea, London y mi receta de scones


No se si os he comentado alguna vez lo que me gusta la capital británica.

Londres es un lugar con mucho encanto, muchos contrastes y muy cosmopolita, y todo eso es algo que me encanta.

Yo ya había estado 2 veces allí, una de ellas, cuando estaba en la universidad, tuve la oportunidad de pasar un verano en el que estuve haciendo un curso intensivo de inglés y a la vez me enamoré de la ciudad, pero como el chico barbudo no lo conocía, decidimos ir hace unas semanas para que el lo conociera, porque no hay cosa que me apeteciera más que compartir con el barbas una de mis ciudades favoritas.

La verdad es que tengo que darle las gracias a mi hermano, pues fue el quien nos regaló el viaje, y así los tres, o mejor dicho, los cuatro, ya que bebé también nos acompañó durante todo el viaje dentro de mi barrigota, cogimos nuestras maletas y comenzamos nuestra pequeña aventura de fin de semana.

Una de las cosas que me encanta de Londres es su gastronomía, si habéis oído bien, a pesar de que los ingleses tengan fama de comer mal, lo cierto es que no es verdad.



Lejos de los famosos "fish and chips", que si están bien hechos son riquísimos, tienen mucha tradición de pies o pasteles de carne y otras cosas que a mi me encantan, como por ejemplo su tradición del asado de los domingos, que siempre acompañan con un rico puré de patata y algunas verduritas como coles o zanahorias,  pero ya hablaremos de todo esto en otra ocasión, porque lo que yo quería contaros hoy es que hay una costumbre británica que me encanta, y es la hora del te, o el afternoon tea.

El afternoon tea es una costumbre muy arraigada en todo Gran Bretaña, es como una especie de merienda que se suele hacer sobre las 5 de la tarde y que normalmente consiste en tomar el te acompañado de un surtido de sandwiches para comenzar, scones, y un bizcocho u otros dulces como tartaletas o pastitas para terminar.

Es típico ir a tomarlo a los hoteles, aunque caro, pero también existen boutiques en Londres donde puedes hacer la ceremonia del te por unas libras menos.

Como os digo, a mi es una costumbre que me encanta, y como llevaba varias semanas preparando y organizando nuestro viaje, ya estaba en modo muy british, así que aprovechando que una tarde de Sábado vinieron unos amigos a merendar a casa, decidí prepararles un afternoon tea en toda regla, y este ha sido el resultado.


En primer lugar preparé dos variedades de sandwiches, uno de salmón ahumado con queso crema y cebollino y el otro de huevo con berros y mostaza y miel, ambos son los clásicos que te suelen poner para acompañar con el te en cualquier lugar de Londres, aunque bueno, yo hice alguna variación, como ponerle mostaza y miel en vez de mostaza y mayonesa como suelen hacer ellos. También es muy típico poner sandwiches de pepino con queso crema y eneldo, o sandwiches de roast beef (carne marinada), pero nosotros sólo eramos 4 y creo que con dos variedades ya era suficiente.

Después hice unos scones, que sin duda tengo que reconocer que son mi perdición.

Los scones son unos panecillos elaborados con harina, mantequilla y bicarbonato, típicos del Reino Unido y originarios de Escocia, que normalmente se sirven partidos por la mitad con clotted cream y mermelada de fresa o frutos rojos, aunque también se pueden servir para acompañar con cosas saladas, como por ejemplo distintas variedades de queso.



La clotted cream es una nata coagulada muy densa, con textura casi como la mantequilla y con sabor entre ambas, que untada en los scones y acompañada de mermelada de algún fruto rojo es un bocado delicioso. Eso si, hay que tener cuidado porque esta rica crema tiene una materia grasa superior al 55%, un verdadero peligro.

Por último preparé un bizcocho de limón con semillas de amapola que en casa nos encanta, aunque esta vez le puse una glasa por encima, también de limón, que le aportó un toque buenísimo, podéis ver la receta del bizcocho aquí.

Para acompañar tanto el dulce como el salado, preparé una tetera con agua caliente y saqué distintas variedades de te para que cada uno se sirviese la que más le apeteciera.

También corté unas rodajas de limón, que vienen muy bien para acompañar con el te y puse unas jarritas de leche y de leche de soja para quien quisiera añadir un chorrito a su taza.


Yo tomé un rooibos riquísimo con piña, nueces y merengue de teterum, especial para mamis, ya que como sabéis el rooibos no contiene teína.

Y los demás pudieron disfrutar de algunas variedades de te de Harney and sons, que es una marca de te que al barbas y a mi nos encanta, sobre todo el de canela (Hot cinamon spice), el de vainilla de comoro o el te verde con cereza.

Por si os apetece prepararlos en casa, a continuación os dejo la receta de los scones, que son muy fáciles de hacer y como os digo están riquísimos.

SCONES CLÁSICOS

INGREDIENTES:

220 gr. de harina

4 cucharaditas de levadura química

3 cucharadas de azúcar

40 gr. de mantequilla

½ cuharadita de sal

167 ml. de leche



PREPARACIÓN:

En primer lugar mezclamos los ingredientes secos, es decir, la harina, la levadura y el azúcar. 

Añadimos la mantequilla fría cortada en cubitos e integramos con los dedos hasta obtener textura de arena de playa. (Este proceso también lo podemos hacer con la Kitchen aid, con el escudo, mezclando a baja velocidad hasta que obtengamos la misma textura).

Añadimos la leche y mezclamos hasta obtener una masa. Amasamos durante 30 segundos sobre una superficie enharinada hasta que obtengamos una textura suave.

Cortamos la masa en círculos con un cortador(o si nos apetece podemos darles forma cuadrada o triangular, a gusto de cada uno), colocamos nuestros scones sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado, pintamos la superficie con leche y espolvoreamos con azúcar glas.

Horneamos de 10 a 12 minutos con el horno precalentado a 230ºC.

Para conservarlos, si los vamos a consumir en el día o al día siguiente es mejor  tenerlos a temperatura ambiente sin meter en ningún sitio, y si los váis a consumir durante varios días en un recipiente de cristal, pero mejor no los guardéis en una lata o en un tupper de plástico porque se ponen correosos.

Si tenéis alguna duda sobre como preparar los sanwiches o si queréis la receta de la glasa del bizcocho podéis escribirme y os la daré encantada.

¡¡Espero que tengáis una feliz semana y que os animéis como nosotros a preparar un delicioso afternoon tea en casa!!

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Crema de invierno de alcachofa de Jerusalen, trufa y emmental



Ya quedan pocos días para entrar en el invierno, la navidad está a la vuelta de la esquina y aunque no hace, todavía, demasiado frío, a mi ya me apetece tomar cremas a todas horas.

La crema que os traigo hoy es deliciosa, tiene un sabor muy suave y es perfecta para las noches frías que están por llegar o, ¿porque no? Para acompañar alguna de nuestras cenas o comidas navideñas.

La alcachofa de Jerusalen o tupinambo es un tubérculo con un sabor delicado entre la alcachofa y la patata. De textura similar a esta última, no almacena almidón y es considerado un alimento diurético, ya que, en su composición encontramos un 80% de agua, junto con un un 15% de proteínas, un 9% de carbohidratos, un 4% de fibra y un 1% de grasa, además de vitaminas y minerales.




En España no estamos muy acostumbrados a este particular vegetal provimiente de América, pero os aseguro que si la probáis querréis repetir una y otra vez.

Es cierto que no es fácil encontrarlas, yo las consigo en una frutería de Pozuelo que tiene gran diversidad de productos, pero estoy segura de que si habláis con vuestro frutero de confianza, éste os las podrá conseguir sin problema. 




Para darle un toque distinto a la crema, le he puesto trufa negra, ya que aún tenemos las últimas de la temporada, que le aporta un sabor aún más delicado y seductor, si os fijáis en la foto, las pintas negras que se aprecian se deben a este ingrediente.

Desde luego os animo a preparar esta rica crema, quizá si comenzamos a utilizar más este tipo de vegetales nuestros fruteros se animen a traer tupinambos mas a menudo...

CREMA DE ALCACHOFA DE JERUSALEN, TRUFA Y EMMENTAL

INGREDIENTES:
(Para 4 personas)
25 ml. de aceite de oliva virgen extra
25 gr. de mantequilla
1 cebolla grande
600 gr. de alcachofa de jerusalén
1 litro de caldo de pollo 
100 gr de queso emmental
1 trufa negra en conserva
2 cucharadas colmadas de crème fraîche (unos 60 gr.)
Sal al gusto

Orégano fresco para decorar



PREPARACIÓN:

En primer lugar cortamos la cebolla finamente y la rehogamos en una olla con el aceite de oliva y la mantequilla.

Cuando la cebolla esté pochada, añadimos la alcachofa de jerusalen pelada y cortada en trocitos. 
Dejamos cocinar durante un par de minutos para que se mezclen los sabores, añadimos un poco de sal, y cubrimos con el caldo de pollo. 

Dejamos cocinar durante unos 30 minutos aproximadamente o hasta que la alcachofa esté tierna.

Una vez transcurrido el tiempo, añadimos el queso emmental rallado y dejamos que se funda, incorporamos la trufa y trituramos todo hasta obtener una crema fina, lisa y sin grumos.

Rectificamos de sal si es necesario y servimos en un plato hondo o cuenco, acompañada de unos chips de alcachofa de jerusalen y unas hojas de orégano fresco para decorar.




OBSERVACIONES:

 Para realizar las chips de alcachofa de Jerusalén, simplemente cortamos finas láminas con un pelador o una mandolina y las freímos en abundante aceite caliente, con cuidado de que no se nos doren en exceso, ya que, tomarían un sabor amargo.

 Si reducimos la cantidad de caldo de pollo de la receta, podemos obtener un puré más espeso que sería ideal para acompañar cualquier plato de carne para nuestras cenas festivas de navidad, como por ejemplo un pavo relleno o cualquier otra carne.

La trufa negra en conserva, podéis encontrarla sin problema en los supermercados Mercadona en la zona de especias o en los hipermercados Alcampo en la zona de conservas vegetales, al lado de las setas en conserva.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Boloñesa vegetariana (Meatless bolognese sauce)


En casa nos encanta la verdura en todas sus versiones, si hay algo que comemos a diario son vegetales, porque están ricos, porque son saludables y porque dan a cada plato un colorido espectacular.

Habitualmente cada viernes a la hora del almuerzo, tomamos espaghetti a la boloñesa, ya es casi una costumbre instaurada en nuestra casa, porque el barbas sale tarde del trabajo y yo también, y lo más rápido es hacer un poco de pasta y acompañarla con alguna de las salsas caseras que tenemos en nuestra despensa.

Como tenía muchas zanahorias y muchos champiñones, el jueves pasado aproveché para hacer una salsa boloñesa vegetariana, porque no sólo de carne vive el hombre señores, y os aseguro que el sabor no tiene nada que envidiarle y nos quedará un plato de pasta exquisito, muy sabroso y muy saludable.

Nosotros acostumbramos siempre a tomar la pasta integral, porque es un alimento más completo, y esta vez, optamos por unos espaghetti, un clásico entre los clásicos, pero que os animo a probar con esta boloñesa vegetariana.

SALSA BOLOÑESA VEGETARIANA

INGREDIENTES:

1 cebolla grandecita
3 zanahorias
300 gr. de champiñones
1 cucharada de concentrado de tomate*
Orégano
3 tomates sin piel troceados o 1 lata de tomate troceado natural
Sal y pimienta al gusto

(*) Si no tenéis concentrado de tomate no pasa nada, pero es cierto que le aporta un sabor espectacular a esta receta.
No es un producto difícil de encontrar, lo tenéis en lata en los supermercados Mercadona o en formato de tubo (lo cual es mucho mejor para conservar durante mucho más tiempo) en los hipermercados Alcampo. Además, el concentrado de tomate es un fondo de despensa que nos viene muy bien tener en casa para poder añadir a cualquier guiso o salsa.



PREPARACIÓN:

Picamos la cebolla muy finamente y la rehogamos en una sartén con aceite de oliva con un poco de sal para que sude.

Añadimos la zanahoria muy picada, si lo deseamos podemos usar un procesador de alimentos para que nos sea más fácil que quede bien finita o un rallador, y la añadimos a la sartén junto con la cebolla.

Cocinamos ambas durante 10 minutos a fuego medio y a continuación, añadimos los champiñones también muy picaditos. Dejamos cocinar unos minutos.

Incorporamos el concentrado de tomate y removemos bien para ligar todo con una cuchara.

Añadimos también el orégano, al gusto, a mi me gusta ponerle bastante porque le da muy buen sabor, y a continuación echamos el tomate y dejamos cocinar aproximadamente 15-20 minutos.

Salpimentamos y ya tenemos lista nuestra salsa para acompañar con cualquier tipo de pasta recién cocida.

Para coronar la pasta podemos rallar un poco de parmesano por encima, que le da un gusto riquísimo.

¡¡Que paséis una feliz semana!!




jueves, 5 de noviembre de 2015

Alimentos prohibidos en el embarazo y cazuelita de verduras con hierbas aromáticas



Cuando comenzamos a gestar un bebé en nuestras barrigotas nos llegan noticias de que hay ciertos alimentos que no es aconsejable ingerir durante estos 9 meses que dura nuestra condición de embarazadas, nuestro médico nos da una lista de alimentos prohibidos y comienzan a surgirnos muchas dudas sobre lo que realmente podemos y no podemos comer.

Es verdad que hace años no existían tantas restricciones, mi madre sin ir más lejos comió jamón curado en sus 3 embarazos y mis hermanos y yo salimos perfectamente sanos.

Pero ahora que se conoce que hay ciertos alimentos que pueden causar daños al feto, vamos a intentar llevarlo de la mejor manera posible, sin volvernos locos, porque también existe mucho mito falso que desmentir.

Por eso yo te cuento algunos de mis truquitos para hacer más llevadero el tema de la alimentación en el embarazo. 

1. Pescados crudos, ceviches, tartares o cocinados a menos de 60ºC.
Es verdad que los gusanitos del anisakis de un pescado fresco sólo mueren cuando superan temperaturas de mas de 60ºC de cocinado, pero también podemos congelar el pescado crudo a -18ºC en nuestro congelador de casa,durante 48/72 horas, y la larva muere, por lo que nos podemos preparar sushi casero, tartares o lo que nos apetezca en crudo, y comerlo sin ninguna duda.
A mi me encanta el salmón vuelta y vuelta a la sartén, que quede selladito por fuera y bastante crudo por dentro, así que soy feliz preparándolo en casa. También me compro barquetas de bacalao y salmón ahumado y las congelo durante el tiempo que os indico arriba para después prepararme unas ensaladas deliciosas. Además podéis disfrutar de los boquerones en vinagre o de las anchoas, siempre y cuando lo congeléis todo primero.
Un dato importante a tener en cuenta, es que, los pescados de piscifactoría no tienen anisakis, es por eso que rara vez podremos encontrar estos bichitos en el salmón, a no ser que sea salvaje, y hoy en día es muy raro.
Los pescados blancos son en los que más encontramos estos bichitos, sobre todo en la merluza, el rape y el bacalao.

2. Verduras y frutas mal lavadas.
Siempre debemos lavar bien las verduras antes de consumirlas en casa, pero durante el embarazo debemos tener aún más cuidado. Esto es por la famosa bacteria del toxoplasma, que puede encontrarse en la tierra que pueden contener algunas verduras. Esta enfermedad, la toxoplasmosis, se presenta en diversos mamíferos, como los gatos, aves y reptiles que pueden contaminar la tierra con sus defecaciones.
Yo no uso ningún producto especial para lavar las verduras en casa, las pongo debajo del grifo en el fregadero y las froto con las manos hasta quitarles cualquier resto o impureza que puedan tener.
Es verdad que hoy en día la verdura viene bastante limpia, y en el 90% de los restaurantes utilizan un producto para la desinfección a base de hipoclorito de sodio, es decir, lejía, y la Amukina, que es el producto que recomiendan usar en casa durante el embarazo es un compuesto químico a base de este ingrediente.
Yo no uso Amukina, me parece que mi bebé no tiene necesidad de estar bebiendo lejía, además de que mi ginecóloga me dijo que con lavar las hortalizas bajo el grifo bastaba, ya que, no está comprobado al 100% que esta bacteria muera al ser lavada de esta manera, pero aquí es donde vosotras debéis decidir que es lo que queréis hacer.

3. Salsas y preparaciones a base de huevo crudo.
Hay muchas salsas que tienen como base de su elaboración la yema de huevo o el huevo entero, entre ellas la mayonesa, y no es recomendable tomarlas por las bacterias de la salmonella. Por ley, en los restaurantes están obligados a trabajar con huevo pasteurizado, pero como en algunos sitios no lo respetan, cuando vayamos a tomar este tipo de alimentos fuera de casa (tortilla de patata poco cuajada, mayonesas y aliolis, mouses que se realizan con clara de huevo cruda...), conviene preguntar siempre. Para casa, existen bricks de huevo, yema y clara pasteurizados, que podemos adquirir en grandes superficies para hacer nuestras preparaciones en casa y respirar tranquilos.

4. Pescados que contienen mercurio como el atún, el cazón (bienmesabe o tiburón) o el pez espada.
Aquí si que "no hay tu tía". Hay pescados que contienen altas dosis de mercurio, y este metal,  perjudica el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso del feto.
Aunque harían falta cantidades muy elevadas para que esto ocurriera, el cuerpo tarda en eliminarlo, así que es mucho mejor evitarlo.
Yo, muy de vez en cuando tomo alguna latita de atún en la ensalada, pero nunca más de 1 a la semana, y normalmente dejo pasar más tiempo.

5. Embutidos, carne cruda o poco hecha.
Aunque hace poco leí un estudio acerca del jamón que decía que el centro tecnológico andaluz del sector cárnico en colaboración con la Sociedad Española de ginecología y obstetricia han concluido en varios estudios que el parásito del toxoplasma se extingue por el proceso de curación al que se somete esta carne, mi ginecóloga me lo ha prohibido también, así que yo no lo como.
(Podéis pinchar aquí para leer el artículo completo)
En el caso de la carne, hay que comerla muy hecha, que no sangre ni esté rojita, por lo que hay que cocinarla bastante, cosa que a mi me parece un sacrilegio, y en este caso no sirve la previa congelación, ya que necesitaríamos un abatidor industrial que alcanzase temperaturas bajísimas de mas de 50ºC bajo cero.

6. Quesos y leche no pasteurizados.
Los productos lácteos no pasteurizados tienen riesgo de listeria, enfermedad que puede producir graves secuelas en el feto, además de parto prematuro, abortos, etc. y aunque hoy en día los controles alimentarios son muy altos, no sabemos realmente en que condiciones se han conservado algunos alimentos y es mejor no arriesgarse.
Podemos tomar quesos de leche cruda siempre y cuando los cocinemos bien y burbujeen, por lo que si el queso está fundido no hay problema ninguno.
De todas formas, hoy en día hay muchísimos tipos de queso en el supermercado que están pasteurizados, por lo que ¡acostumbrémonos a leer las etiquetas de los productos!

7. Cafeína, teína y otros estimulantes.
Se aconseja limitar su consumo a un máximo de dos tazas al día (unos 200 mg. como máximo).
Antes de estar embarazada yo tomaba 2 tazas de café al día , pero ahora no tomo ninguna, me he cambiado al descafeinado, que aún así, siempre contiene, aunque poco, algo de cafeína, y de vez en cuando, como algo excepcional o especial, me tomo una coca-cola zero, que es mi refresco favorito.
Hay que tener en cuenta que el chocolate también contiene algo de cafeína, por lo que será también un estimulante para el feto, podéis tomaros una onza media hora antes de ir a haceros una eco, ¡Ya veréis lo que se mueve el pequeñajo!

8. Alcohol.
Ni que decir tiene que no se puede tomar absolutamente ni gota de alcohol durante las 40 o 42 semanas que pueda durar tu embarazo.
Eso si, puedes hacer un pollo al vino siempre y cuando la salsa hierva y el alcohol se evapore.

En principio, estas son las restricciones alimentarias que existen durante el embarazo, todo lo demás son mitos falsos.

¿Quien no ha escuchado alguna vez eso de que no se puede comer picante porque al feto también le pica?
Pues os diré que eso es totalmente falso, podéis comer todo el picante del mundo que a vuestro bebé no le pasará nada, lo único es que a lo mejor después tenéis peores digestiones.

Tampoco es cierto eso de que hay que comer por dos, no, hay que comer normal durante el primer trimestre, y aumentar unas 300 calorías diarias más a partir del segundo trimestre.

Además de llevar una dieta equilibrada durante el embarazo hay que hacer, siempre que nuestro médico no nos diga lo contrario, algo de deporte, nadar, caminar, pilates... ya que, es muy bueno para la circulación y para la colocación del bebé en los últimos meses previos al parto.

Y como complemento de todos estos consejos y recomendaciones os traigo una receta sanísima que a mi ¡Me encanta!

CAZUELITA DE VERDURAS CON HIERBAS AROMÁTICAS

INGREDIENTES:

100 gr. de guisantes
100 gr. de habas repeladas
un manojo de espárragos verdes
1 manojito de orégano* fresco
1 manojito de salvia* fresca
1 ramita de tomillo* fresco
Aceite de oliva virgen extra
1 nuez de mantequilla
Sal y pimienta negra

(*) Siempre es mejor usar hierbas frescas porque tienen más sabor, pero si no tenéis la opción el orégano y el tomillo seco son buena elección, pero no la salvia seca, ya que tiene un sabor horrible.


PREPARACIÓN:

En primer lugar desvainamos los guisantes, si son frescos, y pelamos las habas.

Lavamos bien los espárragos y los cortamos en trozos no muy pequeños, albiés (un poquito en diagonal para que queden más monos).

Ponemos abundante agua en una olla al fuego y cuando hierva cocemos las verduras hasta que estén a nuestro gusto, a mi me gustan un poquito al dente, pero eso ya depende de vosotros, tardarán entre 5 y 15 minutos, ya os digo, dependiendo de vuestras preferencias.

Las escurrimos bien y las salteamos en una sartén con aceite de oliva virgen extra y las hierbas aromáticas picaditas, añadimos sal y pimienta al gusto y, si nos apetece, podemos añadir una nuez* de mantequilla al final para enriquecer, lo que le dará una textura más cremosa a nuestro plato.

(*) Cuando hablo de "nuez de mantequilla", me refiero a la cantidad equivalente a una cucharilla de café.

¡¡Espero que tengáis un feliz fin de semana!!

jueves, 8 de octubre de 2015

Mini barbas en camino


(Playa de Sitges Barcelona)

Al chico barbudo y a mi nos encantan los niños, sobre todo a el se le dan fenomenal, tiene mucha mano y los bebés de los demás nunca le lloriquean, es más, debe tener algún efecto calmante/relaja esfínteres sobre ellos, que cada vez que coge uno se hace cacotas y se queda tan agusto...

El caso es que los dos teníamos muchas ganas de tener bebés, desde nuestros sobrinos yo tenía mucho complejo de madre y el barbas de padre, así que decidimos embarcarnos en una nueva aventura, y ahora ¡¡VAMOS A SER PAPÁS!!

Estamos embarazados de 24 semanas, es decir, ya en el 6º mes, y vamos a tener un mini barbas, todo nos va fenomenal, yo estoy llevando un embarazo super bueno y lo estoy disfrutando muchísimo.

Como esta nueva condición de mami, va a ocupar gran parte de mi tiempo, a partir de ahora me gustaría también poder compartirlo con vosotros, así que he pensado incluir algunos post relacionados con el embarazo, la maternidad, y todo lo que eso conlleva, porque quizá mi experiencia le sirva a alguna de vosotras que estáis pensando si aventuraros a ser mamis o simplemente porque es una etapa tan bonita de mi vida que no quiero guardármela para mi.

Eso si, no os vayáis a pensar que me voy a olvidar de la cocina, que por aquí seguirán desfilando montones de platos con los que chuparnos los dedos.

¡¡Un abrazo para todos y feliz semana!!

viernes, 25 de septiembre de 2015

Pancakes integrales con moras y sirope de arce


Al chico barbudo y a mi nos encanta el campo.

Siempre que podemos nos escapamos a hacer un poco de senderismo, o a dar paseos al pinar tan bonito que tenemos al lado de casa.

Hace poco mientras paseábamos por allí, descubrimos que había un montón de moras y no nos pudimos resistir a cogerlas, probamos unas cuantas y estaban buenísimas, nada ácidas, así que, aunque no llevábamos cesta, ni bolsa, ni nada para guardarlas, yo no dudé ni un segundo en doblarme el vestido rollo la casa de la pradera, e ir colocando las moras en el (en mi defensa diré, que el vestido era larguito, por lo que no iba de exhibition woman por la vida), eso si, luego las manchas me costó quitarlas una barbaridad, ya sabéis, "la mancha de mora con otra verde se quita"....


El caso es que nos hicimos con una buena cosecha de moras, y tenemos arañazos para demostrarlo, pero este año me he saltado la tradición de hacer mermelada, porque todavía me quedan botes en la despensa del año pasado.

Hemos hecho bizcochos de moras, como este que siempre preparamos con arándanos, pero que con moras queda también delicioso. También las hemos usado para echarlas en las ensaladas, para comerlas sin más o para acompañar estos ricos pacakes intregales con sirope de arce.


Ya sabéis de nuestros fabulosos desayunos de fin de semana, cuando tenemos tiempo, al barbas y a mi, nos encanta preparar algo suculento por las mañanas para sentarnos juntos a disfrutar en la mesa, mientras charlamos o leemos, para nosotros poder hacerlo el fin de semana es un verdadero placer.

Por eso, hoy os traigo esta receta, con las últimas moras que nos quedan de la temporada, para despedir el verano, porque ya es oficialmente otoño.

PANCAKES INTEGRALES CON MORAS Y SIROPE DE ARCE

Ingredientes:

1 taza de harina
1 cucharadita de levadura química en polvo
1 pizca de sal
1 taza de leche
1 huevo
4 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharada de aceite de oliva

(Para esta receta no necesitamos las típicas tazas de medir americanas, sino cualquier taza que tengamos en casa, es una receta con medidas fáciles para poder hacerla en cualquier lugar sin necesidad de tener un peso u otros artilugios)



Preparación:

Mezclamos todo con la turmix en un vaso alto y lo dejamos reposar en la nevera durante 15-20 minutos.

Después vertemos una cucharada de masa de pancakes en una sartén ligeramente engrasada con mantequilla o aceite de oliva. Cuando aparezcan burbujitas en la masa, es el momento de darle la vuelta con la ayuda de una espátula, lo cocinamos por el otro lado y cuando esté listo la colocamos en un plato.

Para que no pierdan el calor, según vamos cocinando cada pancake lo vamos apilando encima del anterior a modo de torre.

A nosotros nos encanta acompañar los pancakes con sirope de arce, porque es más natural y está muy rico, y ya con las moras, el resultado es espectacular.

¡¡Espero que os haya gustado y que pongáis esta receta en práctica este fin de semana!!


lunes, 21 de septiembre de 2015

Hogaza de masa madre casera. El pan de antes, el pan de siempre


Muchas veces cuando escuchamos las palabras "MASA MADRE", nos recorre un escalofrío por todo el cuerpo y nos echamos a temblar.

Los que pertenecemos a la tribu panarra siempre en nuestros comienzos hemos buscado recetas sencillas, que no llevasen ningún ingrediente ni elaboración demasiado complicada en su preparación, y también, a ser posible, que sea un pan sin amasado, y que se hornee rápido.... vamos que... a fin de cuentas, chasques los dedos y tengas el pan encima de la mesa recién horneado y calentito. 

Es verdad que hay muchas recetas rápidas para hacer pan que salen muy buenas, pero las que llevan masa madre, son inigualables.

La masa madre no es más que una levadura natural que podemos elaborar nosotros mismos en casa, es muy sencillo, tan sólo necesitamos 3 ingredientes, harina, agua y una pizca de azúcar, y un poco de paciencia para que ella solita se vaya desarrollando.

Yo suelo usar harina de centeno porque me gusta mucho más el resultado, pero podéis usar harina blanca si lo preferís.

Como hacer masa madre en casa

Para realizarla, simplemente tenemos que mezclar un recipiente de cristal o plástico (preferiblemente de cristal), 50 gr. de harina de centeno (o de la que tengas en casa) y 50 ml. de agua, añadimos una pizca de azúcar, removemos hasta que se mezcle todo, tapamos el recipiente y dejamos reposar 24 horas a temperatura ambiente; lo ideal sería que hubiese una temperatura de entre 20 y 23ºC, pero no más.

Al día siguiente, volvemos a añdir la misma cantidad de agua y de harina, primero el agua, mezclamos bien, y después la harina, volvemos a tapar, y de nuevo lo dejamos reposar a temperatura ambiente durante otras 24 horas.

Al tercer día, volvemos a refrescar la masa madre con la misma cantidad de agua y de harina que el peso de nuestra masa madre, lo dejamos reposar unas horas, y ya podemos usarlo para hacer un pan increíblemente rico.

A partir del día 3, podemos guardar nuestra masa madre en la nevera; con el frío, la masa madre se adormece y podemos conservarla durante más tiempo, pero tendremos que refrescarla cada 2 o 3 días, con la misma cantidad de su peso en agua y en harina.

La masa se habrá vuelto burbujeante, más esponjosa y con un agradable olor ácido, como a cerveza, lo que indica que las levaduras están actuando como deben y que la masa está en perfecto estado. ¡¡Ya podemos hacer pan con masa madre!!


Pero...¿Que es lo que hace la levadura en el pan?

La levadura no es más que un hongo microscópico que tiene una gran capacidad para la descomposición mediante la fermentación.
Se alimenta de azúcares derivados del almidón presente en la harina, produciendo así, dióxido de carbono. Dicho gas, dilata las proteínas del gluten que contiene la harina, provocando, la expansión de la masa.

La levadura más común que está presente en diversos alimentos, se conoce con el nombre Saccharomyces Cerevisae, y es la encargada de favorecer la fermentación del vino, la cerveza o el pan que tanto nos gustan.



Pues después de esta pequeña explicación sobre la masa madre, vamos allá con la receta de hoy, una hogaza de pan con masa madre, como las de antes, como las de siempre.

HOGAZA DE MASA MADRE CASERA

Ingredientes:

250 gr. de harina integral
250 gr. de harina de fuerza
310 gr. de agua
10 gr. de sal
150 gr. de masa madre

Preparación:

En primer lugar, mezclamos las dos harinas con los 310 gr. de agua, formamos una bola y la dejamos reposar entre 30 minutos y una hora y media (el tiempo que tu quieras). A este proceso se le llama autolisis y hará que tengamos que amasar menos y que nuestro pan sea más esponjoso.

Transcurrido el tiempo, lo mezclamos con la masa madre, incorporándola bien con las manos. Añadimos sal, y amasamos unos 10-15 minutos plegándola sobre si misma una y otra vez.

Dejamos fermentar en un bol de cristal o de plástico con un poco de harina en la base y tapado con un trapo durante una hora y media. Lo ideal es que esté en un sitio sin corrientes de aire, a una temperatura de unos 25ºC, pero no te preocupes si tienes mucho calor en tu casa. Crecerá un poco, pero no es esencial que doble su volumen.



Transcurrido el tiempo, volcamos la masa sobre una superficie enharinada y recogemos los extremos hacia dentro para desgrasarla un poco pero sin golpearla demasiado.
Hacemos una bola con ella y la dejamos fermentar de nuevo (una hora y media o dos horas), sobre un bol bien enharinado y cubierta con un paño encima.

Una vez haya fermentado, volcamos la masa sobre una bandeja con papel de horno y con un cuchillo bien afilado, hacemos unos cortes en la superficie de nuestra hogaza (no tienen que ser muy profundos), podemos hacer una cruz en el medio, o varios cortes en los lados hacia el centro, ¡eso ya va en gustos!

Precalentamos el horno a 250ºC y metemos un cacharro con hielo o agua fría en el horno, esto hará que nuestro pan tenga una corteza crujiente. Horneamos el pan 10 minutos, bajamos la temperatura a 200ºC y horneamos durante 40-45 minutos más.

Dejamos reposar durante 1 hora hasta que la miga se asiente y estará listo para consumir.

Espero que os haya gustado la receta de hoy, a mi este pan me chifla, así que os animo a prepararlo en casa.

¡¡Feliz Lunes!!

jueves, 3 de septiembre de 2015

Quesadillas hot & veggie



Al barbas y a mi nos chiflan las quesadillas, creo que yo soy la culpable de todo esto, porque me encanta la comida mexicana y el picante y se lo he contagiado al chico barbudo.

La que cocina siempre en casa soy yo, es verdad que el barbas hace otro tipo de tareas domésticas que yo personalmente odio, como poner lavadoras o planchar, pero lo de la cocina es cosa mía.

Por eso, muchas noches el me pide que prepare quesadillas, que además de ser fáciles están buenísimas, y esta es una de las modalidades que tomamos en casa.

QUESADILLAS HOT & VEGGIE

INGREDIENTES:

2 tortillas mexicanas de trigo integral
1 cebolla morada
1 Pimiento verde
Medio pimiento rojo o uno pequeño
1 chile verde picante
Champiñones
Orégano
Tomillo
Pimienta negra
Sal
Queso emmental rallado
Mozarella Fresca

Nata agria para acompañar

PREPARACIÓN:

Ponemos a calentar una sartén con aceite de oliva y sofreímos la cebolla picada, junto con los pimientos en tiras y el chile en rodajitas (si no nos gusta demasiado picante, podemos retirar las semillas, que es lo que más pica, o podemos prescindir del chile si no queremos que pique nada).

Cuando los pimientos y la cebolla estén pochados (tiernos), añadimos los champiñones laminados y esperamos a que se cocinen.

Por último aderezamos con orégano, tomillo, sal y pimienta negra recién molida.

Colocamos las quesadillas abiertas sobre nuestra superficie de trabajo, y ponemos queso emmental rallado y trocitos de mozzarella en la mitad de la quesadilla.

Por encima colocamos nuestras verduritas y cerramos la quesadilla por la mitad, en forma de media luna.

Repetimos la misma operación con la otra tortilla de trigo.

Calentamos una sartén con un poquito de aceite de oliva (no demasiado, quitamos el exceso con una servilleta de papel) y tostamos las quesadillas a fuego medio por ambos lados hasta que estén doraditas.

Para acompañar quedan muy ricas con nata agria, que podéis encontrar en grandes supermercados como Carrefour o Alcampo y si no tenéis, también les va muy bien un poco de guacamole, siempre mejor caserito pero si no tenéis tiempo, el de mercadona está mmmm.... delicioso!!

Pues esto es todo por hoy, espero que os haya gustado esta sencilla receta y la preparéis en casa.

¡¡Feliz Jueves!!



lunes, 17 de agosto de 2015

Nuestra visita a Gibraltar y una incursión a sus supermercados



Ya se que prometí escribir la semana pasada, pero el calor y la pereza vacacional sólo me han permitido estar todo el día en remojo...

El barbas y yo hemos estado unos días en Cadiz, concretamente en Chiclana, disfrutando del sol, el mar, y el buen pescaito, aunque también hemos hecho alguna escapadita para visitar pueblitos de alrededor.

Como al chico barbudo no le gusta especialmente la playa, el es más de secano, de montaña diría yo, también hemos hecho planes un poco más de caminar, y de visitar aquí y allá... y una de nuestras escapadas fue a Gibraltar, un lugar muy interesante y curioso, al que os animo a ir, si algún día tenéis la oportunidad.


Gibraltar, es una ciudad muy pequeña, tan sólo tiene 7 kilómetros cuadrados de extensión, por lo que con un día es más que suficiente para poder conocerla en profundidad.

Nosotros fuimos por la mañana, a eso de las 10, y tuvimos que esperar una pequeña cola de coches para pasar la frontera que separa la Linea de La Concepción con el territorio británico.
Nada más superar este tramo, la entrada a la ciudad se hace por el aeropuerto, y a partir de aquí ya comienzas a sentirte un poco fuera de España. Buzones y cabinas rojas, letreros en inglés, y mucha, mucha gente caminando por las calles.


El aparcamiento gratuito dentro de la ciudad es complicado, aunque si accedes temprano es posible que puedas encontrar sitio en los alrededores de la muralla, pero si no, hay muchos aparcamientos de pago donde puedes dejar el coche y así no complicarte en absoluto. 
Nosotros decidimos aparcar en el Parking de Morrisons en la zona de Queensway, un supermercado inglés que a mi me encanta, para así poder hacer algunas compras frikis culinarias de las que a mi me gustan después.

Una vez aparcado el coche, estuvimos paseando por el casco antiguo de la ciudad, vimos la catedral y recorrimos Main Street, que es la calle principal de Gibraltar, donde se encuentran todos los comercios y tiendas de souvenirs.

Si vais a realizar compras se puede pagar tanto en Euros como en Libras, aunque la moneda oficial es la Libra Gibraltareña y puede que a veces no os proporcionen el cambio en euros, pero no hay que preocuparse, ya que hay oficinas de cambio por todos lados. En cualquier caso siempre puedes pagar con tarjeta, como hicimos nosotros.


Las calles estaban plagadas de monitos de peluche, que son el icono más representativo del lugar, ya que, si estáis interesados en coger el teleférico para subir al peñón, arriba os encontraréis con que está repleto de estos simpáticos amiguitos.
Yo no me lleve ninguno, la verdad es que no soy muy fan de comprar este tipo de souvenirs, pero si les saqué una foto como mi souvenir particular, porque ¿para que comprarlo si lo puedo tener en foto como recuerdo para siempre?


Y después de mucho pasear comimos por allí, hay cientos de sitios de fish & chips a los que puedes ir si nunca lo has probado, pero el barbas no es muy fan de este plato y yo ya los había comido varias veces antes en Londres, así que nos decantamos por darnos un homenaje japo, ya que nos encanta este tipo de comida y llevábamos varios días sin tomarla.

Después continuamos paseando un poco, apreciando todo lo british del lugar, la policía con su indumentaria inglesa,  las preciosas ventanas con sus contraventanas... y lo que si nos chocó un poco, es que al contrario que en el resto de Reino Unido, aquí se conduce por la derecha, como en España, bueno, eso y que lo mismo te encuentras a uno que te suelta un "quillo hace una peshá de caló", como de repente te suelta una frase en el más perfecto inglés.


Y por último, antes de irnos, hicimos una pequeña incursión en Morrisons, el super british que os comentaba al principio, porque una de las cosas más interesantes de ir a un lugar extranjero es colarte en sus supermercados y conocer sus productos.

Esta es la parte en la que yo disfruto como una enana, tuve que contenerme muchísimo porque me habría comprado todo lo que había en aquellas estanterías.


La sección de especias es impresionante, debido a la influencia india en el Reino Unido, tienen muchísimas mezclas de especias, como garam massala, distintos tipos de currys, pastas picantes e incluso arroces de diferentes tipos que aquí son mucho más difíciles de encontrar.



Tienen harinas de marca Allinson, que para mi gusto son de las mejores para hacer pan y repostería, yo me llevé una integral y levadura de panadería, con lo que ya estoy tramando cositas para preparar en casa.


También me encantan las mermeladas de Triptree Essex, una pequeña localidad al sureste de Inglaterra donde la familia Wilkin las elabora desde 1885. La particularidad de estas mermeladas es que la fruta que utilizan para elaborarlas, vienen de su propia finca de más de 1000 hectáreas alrededor del pueblo. Fresas loganberry, nísperos, membrillos,  moras y ciruelas son cuidadas con esmero y recogidas en su momento óptimo de maduración. La mayoría de sus preparaciones no tienen aditivos y a las que se les añade algo es menos del 1% de pectina y ácido cítrico. 
Yo me hice con un surtido de tarritos pequeños de mermeladas de esta marca, que además son proveedores de la Casa Real Británica.


Tienen un montón de sabores de philadelphia que en España no se pueden encontrar, nosotros descubrimos el de cebollino y el sweet and chili, que es particularmente delicioso.


Y para terminar, en la sección de revistas no pude resistirme a comprar BBC Good Food, y Olive, que son dos revistas que me encantan y que leo asiduamente por internet, pero en papel me gustan todavía más.

En fin espero que os haya gustado estada entrada al más puro estilo inglés, en breve os iré poniendo recetitas con todos los productos que nos trajimos.

¡¡Feliz Lunes!!

martes, 28 de julio de 2015

Vasitos de mousse de haba tonka y crujiente de praliné


¡Este año ha sido de locos! 
O mejor dicho, este año está siendo de locos.

De Septiembre a Junio han sido unos meses muy intensos de trabajo y estudio, pero por fin puedo decir que ¡¡¡YA SOY CHEF!!!

Así es, parece increíble que este diciendo esto, pero después de muchos meses y de un gran sacrificio, ya tengo mis títulos de chef de cocina y pastelería, creí que nunca iba a llegar el momento en el que lo pudiera decir tan alto.

Han pasado muchas cosas en estos meses,  pero ahora que estoy más tranquila y me declaro oficialmente de vacaciones os traigo una receta que me encanta para disfrutar como postre y que al estar presentada en vasito resulta más ligera y apetecible.

Cada vasito se compone de tres capas; la de abajo del todo es un crujiente de barquillo y praliné, la del medio es un cremoso de caramelo  y la de arriba, la más blanquita, es una mousse de chocolate blanco con haba tonka.

Para los que no la conozcáis, el haba tonka es una semilla  originaria del árbol Dipteryx odorata, de la familia de las fabáceas proviniente de la América Tropical (Brasil,Venezuela, Perú entre otros...).
 El término tonka parece provenir de la lengua hablada por los nativos de la Guayana francesa, siendo Francia el primer país occidental que importó estas semillas. 
Originariamente comenzó a utilizarse como aromatizante para el tabaco, pero no tardó en convertirse en un ingrediente habitual para la cosmética y la repostería.


En el año 68 se descubrió que esta semilla contiene cumarina, un compuesto químico que en grandes dosis puede afectar a la coagulación de la sangre, por lo que un consumo elevado puede ser mortal. Por este motivo su uso alimentario está prohibido en algunos países como EEUU, aunque en Europa se puede conseguir sin problemas en tiendas especializadas en especias. 
Yo en España no conocía ningún sitio donde vendieran estas semillas, por lo que me las traía de Londres, concretamente de la famosa tienda de especias de Notting Hill "The Spice Shop", pero hace poco las encontré también en Madrid.

No os alarméis por lo que os comentaba del consumo, con la nuez moscada pasa absolutamente lo mismo, contiene miristisicina y safrol que ingeridos en grandes cantidades dañan el higado.
Pero utilizadas en pequeñas cantidades para cocina o pastelería no son perjudiciales para la salud, ya que solamente se utiliza una pequeña cantidad rallada o infusionada.

Pues ahora que ya conocéis el haba tonka, vamos manos a la obra con nuestra receta.



VASITOS DE MOUSSE DE HABA TONKA Y CRUJIENTE DE PRALINÉ

INGREDIENTES:

Para el crujiente de Praliné:

135 gr. de praliné
70 gr. de chocolate con leche de buena calidad,  por ejemplo VALHRONA
90 gr. de barquillo triturado

Para el cremoso de caramelo:

400 gr. de nata
80 gr. de leche
1 vaina de vainilla
50 gr. de azúcar
15 gr. de azúcar 
80 gr. de yemas
7 gr. de gelatina

Para la mousse de chocolate blanco con haba tonka:

215 gr. de leche
3 gr. de haba tonka
10 gr. de gelatina
430 gr. de nata montada
340 gr. de chocolate blanco



PREPARACIÓN:

Para el crujiente de praliné, simplemente fundimos el chocolate en el microondas con cuidado de no quemarlo, lo mezclamos con el praliné y lo mezclamos todo bien con el barquillo triturado. Colocamos la mezcla en el fondo de nuestros vasitos ejerciendo un poco de presión con una cuchara.

Para el cremoso de caramelo, en primer lugar, infusionamos la leche y la nata con la vaina de vainilla en un cazo al fuego.
Hidratamos la gelatina (3 hojas y media) en un bol con agua
 y mientras tanto batimos las yemas con los 15 gramos de azúcar.
Hacemos un caramelo a seco en un cazo al fuego con los 50 gramos de azúcar, para ello debemos ir poniendo el azúcar en un cazo caliente poco a poco, e ir añadiendo más cuando se derrita, pero debemos tener cuidado de que no se nos queme.Cortamos el caramelo con la leche y la nata mezcladas y calientes. Por último incorporamos la mezcla anterior  a las yemas  y lo cocemos como unas natillas, hasta que la mezcla este a 80º o hasta que veamos que ha espesado un poco, en este momento añadimos la gelatina escurrida. Depositamos nuestro cremoso sobre el crujiente de praliné de nuestros vasitos y lo dejamos enfriar hasta que cuaje.

Para la mousse de haba tonka, hidratamos la gelatina en agua fría (5 hojas) y mientras tanto, infusionamos la leche con el haba tonka en un cazo el fuego (si no disponemos de haba tonka podemos hacerlo con vainilla), cuando esté caliente añadimos la gelatina escurrida.

Fundimos el chocolate blanco y vamos vertiendo sobre el la leche caliente infusionada a la vez que removemos enérgicamente con unas varillas, nos debe quedar la textura de una ganache de chocolate. Esperamos a que la mezcla esté a 30 grados e incorporamos la nata montada con movimientos envolventes. Por último esta es nuestra capa final del vasito que colocaremos arriba cuando la capa de cremoso esté ya cuajada.




OBSERVACIONES:

Con las cantidades que os doy os da para preparar una tarta, así que si no queréis tener vasitos para un ejército, más vale que hagáis la mitad de la receta.

El praliné lo podéis hacer vosotros mismos caramelizando avellanas y triturándolas después, pero si no os apetece, lo podéis encontrar por internet, es una delicia que merece la pena.

Si no tenéis un termómetro para medir no pasa nada, podéis hacerlo igual a ojo, se trata, en el caso de la mousse, de que la mezcla no esté tan caliente como para bajar la estructura de la nata.

La gelatina en hojas, siempre hay que hidratarla unos minutos antes de usarla en agua muy fría, podemos ponerle un cubito de hielo si es necesario, luego simplemente la escurrimos con las manos para quitar el exceso de agua y la incluimos en nuestra preparación. Para mezclarla siempre tiene que ser con un líquido caliente, pues de lo contrario se nos formarán grumos y aún así cuando esté bien integrada, yo recomiendo siempre colar la mezcla por si acaso.


Bueno pues espero que os hayan gustado estos ricos vasitos y que los hagáis en casa, nos vemos la próxima semana con una nueva receta.